Persianas alicantinas

Persianas alicantinas

Persianas  alicantinas, ¡y qué persianas!  Me gustan muchísimo. Ayer me desplacé al barrio Gótico de Barcelona por motivos de trabajo y cuando hube acabado decidí dar un paseo por sus calles. Me renueva, me “carga las pilas” pisar el suelo de lo antiguo, sus calles estrechas tan llenas de historia me desconectan de la rutina.

En este tipo de calles resulta inevitable levantar la vista hacia sus balcones. Estrechos, casi todos iguales, con tiestos de barro, plantas de sombra, ropa tendida y las persianas enrollables de cuerda. Las de madera, las de siempre, las de toda la vida… Todo el conjunto me generó un sentimiento de pertenencia muy agradable por el que me dejé abrazar.

Las persianas alicantinas o de cuerda enrollables están compuestas por lamas de madera en disposición horizontal unidas por dos cadenetas metálicas y con un mecanismo de cuerda y pequeña polea de accionamiento manual para levantar o bajarla. ¡No consumen energía!

Observé que había persianas que eran nuevas y no pude más que pensar que todo lo que funciona acaba volviendo. Este tipo de persianas llamadas “alicantinas” son sencillas, económicas y tienen mucho encanto; ayudan mucho en verano porque evitan la radiación directa del sol en las ventanas. Si además están a unos cuantos centímetros del cristal, el espacio que queda entre la ventana y la persiana “trabaja” como cámara de aire que también ayuda a mantener el calor “a raya”.

Es importante que sean de madera que es un material natural, no transmite la temperatura. Pueden estar tratadas con aceites que le pueden dar color o con lasur que al igual que el aceite permitirá ver la veta de la madera, actualmente todo esto es posible con productos ecológicos y los fabricantes de persianas, cada vez más, se unen a la práctica de la sostenibilidad que tan necesaria se ha vuelto. Este año ya se empiezan a ver “alicantinas” en color sólido, en una gama de colores que se relacionan muy bien con las fachadas.

Es muy fácil colocarlas, un par de cáncamos y unos minutos serán suficientes y pueden retirarse en invierno. Si hay espacio para guardarlas en el interior, en algún armario, tendremos persianas para muchos años.

Las persianas son elementos considerados de protección solar pasiva. Tiene su importancia. Es preferible evitar que el calor se introduzca en el interior que bajar la temperatura una vez dentro. Preferible, fácil y más económico. ¿Qué, os animáis a ponerlas?

Lucius & Cornelia – Interiorismo Sostenible

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